“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

martes, 14 de julio de 2020

Desde lo más alto del cielo: Daniel Noya



Desde lo más alto del cielo,

desde el fondo más oscuro de la tierra fría

me llegará

como una señal

la mordedura.

 

Derramaré lágrimas y más lágrimas amargas

por lo que haya vivido.

 

No,

no buscaré consuelo en el paraíso de la memoria

feliz.

 

Se acabaron las melodías que me hablan de mi infancia.

 

En mí vivirá

la tristeza, la oscuridad del topo.

 

Despertaré en el reflejo de mi sombra,

en el último suspiro de una hoja.

 

Mis pasos solitarios recorrerán

descalzos

la última bahía.

 

No hay final feliz.

 

No hay final feliz.

 

No habrá más amaneceres luminosos

ni más lluvia cuerpo a cuerpo.

 

 De: Cien fuegos

 

Daniel Noya

 


lunes, 13 de julio de 2020

Pasajero: Forugh Farrojzad


PASAJERO

 

¿Hasta cuándo habrá que andar

de un sitio a otro?

No puedo, no puedo buscar,

a cada rato un nuevo amor,

un nuevo amante.

 

Ojalá fuéramos dos golondrinas

viajando todo el tiempo

de una primavera

a otra primavera.

Oh, hace tiempo que siento

como si se me hubieran caído encima

los oscuros escombros de una nube cargada

cuando me mezclo con tu beso y pienso

así pasa la vida, como un olor errante.

 

Tan contaminado está

mi amor con el miedo al declive

que toda mi existencia se desequilibra.

Cuando te miro

es como si desde la ventana

viera mi único árbol, repleto de hojas,

preso de la fiebre amarilla del otoño.

 

Como ver una imagen

sobre las corrientes revueltas de las aguas.

 

Noche y día, noche y día, noche y día.

Deja que olvide.

¿Qué eres tú, salvo un instante,

un instante que abre mis ojos

al desierto del conocimiento?

Deja

que olvide.

 

De: Otro nacimiento

 

Forugh Farrojzad



domingo, 12 de julio de 2020

Dos membretes: Oliverio Girondo


 

Delatemos un onanismo más: el de izar la bandera cada cinco minutos

 

No hay crítico comparable al cajón de nuestro escritorio

 

De: Membretes

 

Oliverio Girondo


sábado, 11 de julio de 2020

"En el principio era el aire": Blas de Otero



“En el principio era el aire”

 

El aire fue mi palabra

esencial. “En el principio

era el aire”.

El aire desdobla las hojas arrugadas de los libros y ensancha

            las sílabas inertes de los poemas,

penetra entre tu pulsera y tu muñeca,

abre y cierra y abre las residencias de los becados en Nuevo Vedado,

pero retrocede ante la estatua de la Libertad.

El aire dibuja el valle de Orozco con la ingenuidad de un niño.

“En el principio era el aire”. El aire es la palabra.

 

De: Hojas de Madrid con La galerna

 

Blas de Otero



viernes, 10 de julio de 2020

Primera voz: Giuseppe Ungaretti



PRIMERA VOZ

 

El corazón es cruel conmigo:

 

ama, y en ninguna otra parte encontrarías fuego

 

tan alerta avivando sufrimientos:

 

lejos de tu amor,

 

sofocado de tiniebla, se deslumbra

 

y cuando, por mirar dentro de sí,

 

se retrae olvidándote

 

y lo resistes en los ojos,

 

lo fulmina el deseo,

 

la única luz suya que pueda en el secreto

 

hacer brillar su incendio.

 

De: El cuaderno del viejo

 

Giuseppe Ungaretti



miércoles, 8 de julio de 2020

La pared: José Watanabe



LA PARED

 

Había una pared de adobe

sin revestimiento donde se poyaba mi cama.

En la madrugada, mi nariz contra la pared

aspiraba su olor profundo: tierra

traída de la encañada donde se entretejían,

como en un arabesco, raíces muertas de pasto.

 

A mis espaldas mi familia dormía hacinada

como una tribu acampada en un lugar ruinoso.

 

Entonces yo ponía mi lengua en la pared

para dejar una mancha húmeda antes de irnos.

 

De: Banderas detrás de la niebla

 

José Watanabe


martes, 7 de julio de 2020

Una vez en un poema: John Berger


Una vez en un poema

 

(…)

 

Los poemas están más cerca de las oraciones que de los cuentos, pero en la poesía no hay nadie detrás del lenguaje que se recita. Es el propio lenguaje el que tiene que oír y agradecer. Para el poeta religioso, la Palabra es el primer atributo de Dios. En toda poesía, las palabras son una presencia antes de ser medios de comunicación.

 

De: Páginas de la herida

 

John Berger



lunes, 6 de julio de 2020

No, no estoy muerto: Osip Mandelstam



No, no estoy muerto, ni siquiera solo.

Con mi compañera mendiga

disfruto de la inmensidad de las llanuras,

de la niebla, del hambre y de las tormentas de la nieve.

 

En la espléndida pobreza, en la suntuosa miseria

vivo tranquilo y sosegado,

estos días y sus noches han sido bendecidos

y este trabajo del dulce hablar es inocente.

 

Desgraciado aquél que de su sombra

se asusta como del ladrido de los perros y que el viento siega.

Y pobre de aquél que sólo a medias vivo

limosna pide a su sombra.

 

De: Cuadernos de Voronezh

 

Osip Mandelstam

 

Traducción de Tomás Salvador González



domingo, 5 de julio de 2020

Sin querer: Daniel Noya
































SIN QUERER

 

Sin querer

me salen versos,

pequeñas alas, hilos de luz, gotas

de vida que brillan

en el aire.

 

Sin querer

recorro el mapa y tan pronto estoy

en las islas Salomón

como viajando

a Reggio di Calabria.

 

Sin querer se me abren huecos,

suenan en mí cítaras,

idilios,

mensajes cifrados en un escaparate

de O´Connell Street.

 

Sin querer me salen prados,

mimbres, resplandores,

antiguas fotografías que me descubren

el sonido de tu voz

cruzando el mar Egeo.

 

Sin querer

me salen ciervas en el bosque, caballos azules

en los labios, soplos de tormenta,

pájaros rozándome la nariz,

polvo entre las manos.

 

Sin querer

al abrir la ventana me sale un valle, un brillo,

una mirada sin sombras,

el recuerdo de un oasis en Ouarzazate,

una mirada que adivina lo que calla el paisaje.

 

De: Cien fuegos

Daniel Noya

 

 

 


sábado, 4 de julio de 2020

Devuélveme la voz: Daniel Noya


Devuélveme la voz,

la risa de entonces,

los labios agrietados con los que besaba

tus poros más íntimos,

tus arroyos de agua más sinceros.

Devuélveme

al tiempo de la sed,

al tiempo de las cartas guardadas en un cajón,

de las canciones que nos hacían cerrar los párpados.

Devuélveme un instante

a aquel tiempo de noches

sin silencios,

cuando la crecida del mar

nos sorprendía

desnudos de sal

mirando sólo al horizonte de nuestros ojos.

 

De: Cien fuegos

 

Daniel Noya




viernes, 3 de julio de 2020

No te acerques a mis pestañas: Daniel Noya



No te acerques a mis pestañas,

buitre.

Respeta

al menos mis huesos.

Estoy tan vivo como un relámpago.

Soy tan inmortal

como una estrella

fugaz.

Tengo ángeles en las líneas de las manos.

Mi alma

es una enredadera.

Todavía

me enciendo como un fósforo de luz

sobre la oscuridad de esta tierra.

 

De: Cien fuegos

 

Daniel Noya


jueves, 2 de julio de 2020

Tan pronto pasa todo cuanto pasa: Fernando Pessoa














23

 

¡Tan pronto pasa todo cuanto pasa!

¡Tan joven muere ante los dioses cuanto

            muere! ¡Todo es tan poco!

Nada se sabe, todo se imagina.

Circúndate de rosas, ama, bebe,

            y calla. El resto es nada.

 

De: El poeta es un fingidor

 

Fernando Pessoa



miércoles, 1 de julio de 2020

Me tocó vivir: Daniel Noya



ME TOCÓ VIVIR

 Me tocó vivir

al borde de una soledad

habitada sólo por preguntas,

siempre al pie de un acantilado de melancolía,

respirar

en el oscuro patio donde me hablaba mi abuela

de la muerte,

donde me hablaba mi abuela de la vida con palabras

que se me quedaron grabadas como alfileres en el cuerpo,

vivir cerca siempre del desamor,

al calor de unos poemas que me brotaban

como un torrente sin fin

en la piel de todos los silencios,

vivir rodeado a veces de baldías tinieblas,

vivir persiguiendo imposibles amaneceres

de pureza.

Me tocó vivir

con ojos ardientes, con labios sin traiciones,

vivir sin techo,

añorando la niebla que deja el otoño en los rincones,

escuchando el lenguaje rudo del invierno,

viajar sin equipaje,

cerca siempre de abrazar un instante de la luz amada

de mis primeros besos.

Me tocó vivir

en el idioma de la desmemoria acariciando siempre un sueño.

 

De: Cien fuegos

 

Daniel Noya