¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero,
y «preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre»
o soportar cualquier otra cosa,
antes que volver a su anterior modo de opinar
y a aquella vida?
(“El mito de la caverna” Platón)
Prefiero el olor de la niebla que el sabor
de una lágrima.
Prefiero un horizonte
sin gozo
que una prisión
de indiferencia
Prefiero una cálida caricia a una pálida promesa.
Prefiero estar idílicamente ileso
a estar perdido
en medio de la hojarasca.
Prefiero el destierro a la soledad,
las tinieblas a la intemperie.
Prefiero el pálpito del misterio a la escarcha
que dejan el paso de los días.
Prefiero
ser jornalero en la caligrafía de la luz
que rey
entre las sombras de la noche.
De: Sin señal
Daniel Noya




