“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Un mes tirador de hojas: Hesíodo

 













333

 

Sobre las plantas y árboles frutales dirás que se agostan, se apagan, pierden las flores, dejan caer las hojas, se desnudan, se pelan. Y

 

“un mes tirador de hojas”

 

es, según Hesíodo, el que estos fenómenos causa.

 

Pólux, I 231

 

De: Fragmentos

 

Hesíodo

 

lunes, 9 de noviembre de 2020

Tres poemas inéditos de Gata Cattana

 

 




 Malditos sean

 

 

Malditos sean los mapas,

las coordenadas, las carreteras

y las vías de la Renfe.

Malditas las unidades de medida:

las horas, los kilómetros, los números.

Malditas sean las comunidades autónomas,

el tendido eléctrico,

las líneas telefónicas,

las conexiones automáticas

y la red virtual.

¡Malditos los poetas!

¡Maldito Salinas, maldito Machado!

Y Gustavo.

Y Federico.

Malditas las tostadas

con café por las mañanas.

Malditas las canciones

que me arrancó, los testigos.

Malditas las camas de uno cuarenta,

la prisa, el alcohol y los planeas a la larga.

Malditos los pensamientos impuros,

las ideas lujuriosas y la libido.

Malditas sean también las comparaciones

y los dólares, la ley del suelo

y la burbuja inmobiliaria.

Malditas las parejas de la mano,

malditos los besos sin tapujos,

maldito el camino de vuelta.

Y tus ojos.

Y todas las cosas que me recuerdan que tú no estás.

 

 

Gata Cattana

 




sábado, 7 de noviembre de 2020

Objeción de Simmias: Circe Maia

 











OBJECIÓN DE SIMMIAS

 

De Fedón platónico

 

¿Y si el alma fuera como música

y el cuerpo la lira?

Roto uno, la otra no existe,

dice Simmias.

El silencio se hace en la celda.

Los discípulos callan, inquietos.

De aquel largo silencio, todavía las olas

salpican.

 

De: Múltiples paseos a un lugar desconocido

 

Circe Maia

viernes, 6 de noviembre de 2020

Paraíso: Daniel Noya

 

























Nace el día, 

nace un universo,

una lengua para nombrar el agua y la tierra.

Nace la niebla.

No te abandones en el vacío. 

Toda creación necesita un cuerpo,

una ventana abierta al aire más puro.

Hágase

en mí el instante, 

el amanecer,

la edad más roja de mi corazón 

antes

que un poeta me guíe

hasta el silencio.


De: Cien fuegos


Daniel Noya 

jueves, 5 de noviembre de 2020

Un artículo sobre Emily Dickinson

 
















Amherst, el mundo de Emily Dickinson

Artículo


“This is my letter to the World / That never wrote to me” 

(Esta es mi carta al mundo, / que nunca me escribió)



miércoles, 4 de noviembre de 2020

En tinieblas: Daniel Noya



EN TINIEBLAS 

Desde que dejé de fumar

sólo beso

a mujeres fumadoras,

saboreo labios encarnados con sabor a nicotina

y mezclo mis labios 

con el humo de sus labios 

acariciadores.


Desde que dejé de beber

sólo beso 

a mujeres bebedoras,

muerdo labios con sabor a alcohol

y mezclo mis labios

con la destilación de sus líquidos labios

tentadores.


Desde que dejé de soñar,

como en una selva oscura, al final del viaje de mi vida,

sólo beso en sueños a mujeres imaginarias,

acaricio

y saboreo labios con sabor a humo y a alcohol

y beso todos los labios con el amor de mis labios

soñadores.


Daniel Noya 


martes, 3 de noviembre de 2020

En un tiempo de desborde: Daniel Noya

 













En un tiempo de desborde,

frío,

sin caricias, tiempo yermo de postigos siempre insomnes,

sin luz rozándonos la boca,

de dedos sedientos tocando estantes siempre vacíos,

oscuro tiempo,

tiempo de humedades,

sin besos, de calles vacías

y puertas cerradas,

inhóspito,

donde duele la lluvia y el aire no respira,

en un tiempo

de brumas sin claridades,

sin deseos golpeando el corazón desnudo de nuestros recuerdos,

en un tiempo

sin ojos

para la memoria de nuestra ternura

y sin el aliento de nuestros días más felices,

en un tiempo sin raíces, sin poros en los callados cuerpos,

sin alma,

en un tiempo donde sueño que tu voz

me salva

y sueño que encuentro el poema de la luz 

entre las sombras de una llama apagada.

 

De: Cien fuegos

 

Daniel Noya

 

 


lunes, 2 de noviembre de 2020

Quiero pisar: Vicente Aleixandre

 


Quiero pisar

 

Quiero tu nombre aquí,

quiero pisar unas pestañas falsas,

delicadas lombrices, rayos negros,

esa tierra mojada, esas lágrimas feas.

 

Quiero pisar dientes o barro o algún beso,

ese calor difunto que orea un viento pardo,

esa garganta o guijo fría al pie desnudo,

ese pecho de ámbar por cuya agua íntima pececillos transcurren.

 

Bola redonda de la que no escapará el aire,

de donde nunca un suspiro de niebla

saldrá con su calor reciente a embeberse en los ojos.

 

Quiero pisar una cintura, anillo,

frágil anillo, aro delicado,

ese gesto que abarcase la mano

cuando un cuerpo por su mitad se rinde.

 

Quiero muslos de acero, acaso musgo tenue,

acaso esa suavidad tan reciente

cuando la lluvia cae por una ingle indefensa.

 

Quiero tierras o pólvora,

esos besos azules,

ese rechazo súbito que deshace la boca

cuando un cuerpo o una luna estallan como herrumbre.

Amor como la lira,

como esas cuerdas rotas,

música cenicienta,

oro que duele entero,

luna que descolgada presencia que no hay aire.

 

De: La destrucción o el amor

 

Vicente Aleixandre


domingo, 1 de noviembre de 2020

Ayudante de cocina: Charles Simic

 


AYUDANTE DE COCINA

 

Soy tu tabla de madera,

tu sartén de freír

y el cuchillo con el que picas

las cebollas

y te cortas el dedo.

 

En el jardín las hojas

vuelan alrededor

como pequeñas aves de caza.

Con las copas alzadas

tus invitados ebrios

representan la Última Cena

sujetando la mesa…

y gritando: El cielo está cayendo.

 

Astuto cocinero, déjame

robarte las gafas por un momento

para asomarme a la olla

en la que el motivo de su felicidad

está borboteando

con muchos ingredientes secretos

y especias

de las que sólo tú sabes el nombre.

 

De: Paseando al gato negro

 

Charles Simic

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


viernes, 30 de octubre de 2020

Hijos de la época: Wislawa Szymborska

 


HIJOS DE LA ÉPOCA

 

Somos hijos de nuestra época,

y nuestra época es política.

 

Todos tus, mis, nuestros, vuestros

problemas diurnos, y los nocturnos,

son problemas políticos.

Quieras o no,

tus genes tienen un pasado político,

tu piel un matiz político

y tus ojos una visión política.

 

Cuanto dices produce una resonancia,

cuanto callas implica una elocuencia

inevitablemente política.

 

Incluso al caminar por bosques y praderas

das pasos políticos

en terreno político.

 

Los poemas apolíticos son también políticos,

y en lo alto resplandece la luna,

un cuerpo ya no lunar.

Ser o no ser, ésta es la cuestión.

¿Qué cuestión?, adivina corazón:  

una cuestión política.

Adquirir significado político

ni siquiera requiere ser humano.

basta ser petróleo,

pienso compuesto o materia reciclada.

 

O la mesa de debates

de diseño durante meses discutido:

¿redonda?, ¿cuadrada?, ¿qué mesa es mejor

para deliberar acerca de la vida y de la muerte?

 

Mientras, perecía gente,

morían animales,

ardían casas,

y los campos se quedaron yermos

como en épocas remotas

y menos políticas.

 

De: Hombres en el puente

 

Wislawa Szymborska