“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

domingo, 12 de marzo de 2017

Dos poemas de William Carlos Williams


Pieter Brueghel
























POETA CON CABEZA DE CERDO


Todo lo que hago
todo lo que escribo
me aleja
de quienes quiero


Si es bueno
quedan confundidos
si es malo
avergonzados


Corro un riesgo enorme
hacia el amor que me tienen
camino descalzo
por arenas movedizas




                                                                                                  EL ACTO


Allí estaban las rosas, bajo la lluvia.
No las cortes, supliqué.
No durarán, dijo ella
Pero están tan hermosas
donde están.
¡Bah!, todos fuimos hermosos una vez,
dijo,
y las cortó, y las puso
en mi mano.


William Carlos Williams (Rutherford, Nueva Jersey, 1883-1963) 



sábado, 11 de marzo de 2017

Invento un poema


Jeanne Hebuterne wearing a hat, 1917
A. Modigliani

























                   Invento un poema


                   Invento un poema para abrazarte
                        y al escribirte
siento la misma desnudez
que deben sentir los peces,
su mismo recorrido silencioso por el agua.

Los días en los que me amas
pronuncias mi nombre con otro acento.

Me nombras
entre todos los nombres
para moldearme con besos sin dolor.

Tu mirada
crea un espacio
que me da fuerzas
para habitar en lo cotidiano.

A tientas
inventas una felicidad que me hace esperarte,
ser parte
de tu íntima biografía,
cordón umbilical atado a tu voz,
átomo minúsculo de tu dicha.

Los días en los que me amas
son días de secreta memoria,
días festivos
en los que sobre el callado parpadeo
de la vida
sólo se escucha
la sonoridad de nuestra entrega.


De: Cuaderno de incidencias
Daniel Noya





jueves, 9 de marzo de 2017

Recital poético-musical La Adrada 2016-17






LOS QUE NOS MIENTEN NUNCA  MIENTEN

Los que nos mienten nunca mienten.
Los que se dedican a la política nunca mienten,
los reyes nunca mienten,
la iglesia nunca miente,
los ricos nunca mienten,
las multinacionales farmacéuticas,
las armamentísticas,
energéticas o alimentarias nunca mienten,
los mercados nunca mienten,
las leyes no mienten,
no, esas en muchos casos asesinan, matan,
los bancos nunca engañan,
la justicia es justa,
los que se suicidan por desahucio siempre lo hacen el 28 de diciembre.

No insistas, no estés en contra que te la juegas,
te dicen,
con esa sorna que te hagas unas gafas nuevas,
o que sigas jugando al último juego de magia en tu Smartphone,
que no seas plasta,
que lo que tú estás viviendo es una ilusión óptica.

Javier Gm
Estorbar de / Gusto. Babilonia Ediciones,


miércoles, 8 de marzo de 2017

Aforismos: José Martí




 












 



Las habitaciones se han de tener limpias, no para enseñarlas, por vanidad, a las visitas, sino para vivir en ellas

 El cariño es la llave del mundo. Y el odio es su estercolero

    El poema deja el mismo género de impresión que dejaría la catarata
 
Quien calla primero, vence

La poesía es durable cuando es obra de todos. Tan autores son de ella los que la comprenden como los que la hacen

   La tristeza pone en el alma prematura vejez
 
Ver claro, cuesta caro

El verbo es el alma de las lenguas

  El arte de escribir ¿no es reducir?

   La poesía no ha de perseguirse. Ella ha de perseguir al poeta


                                                                               (Aforismos: José Martí)

martes, 7 de marzo de 2017

Dos poemas de Mariana Finochietto






















(1)

Mi padre
me enseñó a pescar
durante tardes eternas
de veranos viejos.

A la sombra de los talas,

sin hablarnos,
pasábamos las horas.

Yo conocí

en su silencio
las sutiles formas de la soledad.

Respiré

en el aire marrón del río
el olor de su tristeza.


Y aprendí

que yo también llevaba
el don de la melancolía.


(2)

Buscar la palabra, 
la exacta, 
la precisa, 
la maldita palabra, 
con ciega terquedad, 
con ansia, 
con urgencia. 
Buscar la palabra 
con sed de enfermo, 
y saber que no es agua. 
Presentir que es la llave 
de todos los infiernos, 
el corazón del caos, 
el final 
de las búsquedas perpetuas.
Y buscarla.
 

                                          (Mariana Finochietto)

lunes, 6 de marzo de 2017

Si me llamaras, sí... Pedro Salinas





















Si me llamaras, sí...
¡Si me llamaras, sí,
si me llamaras!

Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!

Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.

Nunca desde los labios que te beso,
nunca desde la voz que dice:
"No te vayas."



(Pedro Salinas)


domingo, 5 de marzo de 2017

En el nombre del pan: José Viñals








En el nombre del pan


Quizá su nombre sea el nombre del hambre. Quizá no sea el símbolo de todos los alimentos sino la representación de todas las hambres. Quizá no sea una respuesta sino una pregunta. Quizá pueda ser multiplicado.

Quizás ella no sea el amor sino quien ayuda a amar. Quizás ella sea la que alimenta el hambre, la que propone el pan, la que multiplica las preguntas. Quizás ella sea el hambre del hambre, la que reunifica el pan.

Quizá la vida no ha comenzado todavía. Quizá su nombre sea una de las conjeturas de lo posible. Quizá sea la pregunta de las preguntas. Quizá sea lo único que sucede. Quizá pueda ser revelada.

Quizá Dios sea el verdadero usurpador del pan, la única respuesta premeditada por la muerte. Quizá pueda ser destituido por la pregunta de las preguntas. Quizá vuelva a ser hombre.

Quizás el hombre sea la única revelación de lo posible.

Quizá se necesite a Dios para descifrarlo. Quizás el amor. Quizá la vida.

           

                          José Viñals        (Jaula para Juan, en Poesías reunidas, 1986)

sábado, 4 de marzo de 2017

En brazos de la esperanza o contemplando a Marcel Duchamp: Daniel Noya















         “Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte,
de beberte, de pensarte… “

 (Jaime Sabines)


(En  brazos  de  la esperanza
o  contemplando a Marcel  Duchamp)
  
       

Espero que la luna no se desplome sobre mis espaldas,
que mi corazón sea valiente y resista el norte
y resista la tempestad.
Espero que no me haga daño tu nombre, 
que no me salgan llagas si calladamente deseo el recuerdo de tu cuerpo.

Espero curarme de tus palabras,
espero que el progreso no acabe con la desnudez de la carne,
que no extermine a los animales ni el aire
     con el que se alimenta el vuelo de las gaviotas.            
Espero que no me claven más luto de alfileres,
que me reserven un mirador para la ausencia
y un pequeño rincón para amarte trozo a trozo.          

Ojalá que el progreso no acabe con el silencio,
que no se pierda la palabra
mediodía,
que la oscuridad no ciegue el candor de tu última mirada.

Espero seguir compadeciéndome de nosotros,  seguir respirando por la boca de los ausentes, por la voz de los poetas que me enseñaron el verdadero itinerario de la vida.

O, como diría Carlos Edmundo de Ory, espero lisonjear al mundo desde los pies,
    reconciliarme con el mundo desde lo más profundo de la piel.

Ojalá que la tierra que piso me deje su huella,
que la angostura siga siendo una cercana lejanía.

Espero no perder mis cuerdas vocales,
que la travesía de mis versos callados no me abandone
como se abandona un mal recuerdo, que la luz escriba mis canciones
iluminando nuevas voces.
Espero ceder siempre a las tentaciones, que me gustes como la primera noche,
que mis ojos sean dos atmósferas,
que me esperes en la hierba como en una cama sin sábanas,
en la periferia menos arrugada de la ciudad donde es posible el suspiro.

Espero seguir teniendo pensamientos como relámpagos de inaudita claridad,
seguir teniendo mis miedos,
mis dudas, que el progreso no acabe con el abismo,
con las cenizas, con las conversaciones.
Espero no encontrarme de frente a ninguna serpiente con mortal veneno,
que no me oigas en mi secreta muerte,  en la vejez de mi tristeza,
en la esquiva provincia  de los inviernos.

Espero que como diría Dylan Thomas pueda seguir conociendo los dardos del granizo,
los bordes de los pozos, los agujeros de las mentiras,
que pueda recordarte en los jardines de la dicha y en los encantos de las imágenes,
en los márgenes sin demasiadas tachaduras ni dobleces.

Ojalá supiera componer una sonata, arrancar un grito humano  a un bosque solitario,
sentir como la primera vez que vi el mar.

Ojalá pudiera pedir limosna a la eternidad.

Espero que como diría Tristan Tzara se me encienda cada día el fuego de los versos
y que mi alma sea feliz en todos los rincones.




Daniel Noya      De: Luces de gálibo



jueves, 2 de marzo de 2017

Recital poético-musical La Adrada 2016-17







HIBERNO

Siempre que dormíamos era invierno,
y en el frío me enseñabas a volar
y yo te echaba de menos.
Entonces despertaba.
Y te echaba
de menos.


La primavera no quiere
que los amores de invierno terminen,

                              pero el verano ha llegado

                              y ha arrasado con todo.

Ahora tú solo sabes hablar del sol,
te haces un moño despeinado mientras bostezas,
te pintas las uñas de los pies,
te ríes mucho más que antes,
y, mientras,
me dejas de querer.

Ahora yo me vuelvo a refugiar en los poemas
y escribo sobre febrero,
echo de menos la lluvia
y el sabor de tu jersey,

                                                  y, mientras,

                           te quiero más que ayer.

                                               Elvira Sastre. Baluarte




miércoles, 1 de marzo de 2017

5 aforismos de Elías Canetti






Lo perfecto no deja entrar a nadie.

El que quiera pensar debe renunciar a buscar adeptos.


Muchos filósofos son la muerte del poeta.


El arte consiste en leer lo suficientemente poco.


¡Cuántos siglos saquearán todavía a Platón!


 Elías Canetti    AFORISMOS