“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

viernes, 28 de diciembre de 2018

Oleajes: Juan Gelman




OLEAJES

DE la equivocación, rasguños
de lo que fuera, los níñísimos
que detenían su pesar jugando.
Piedras que la cólera tiraba
con esa sopa sin sentido
de cáscaras de papa, muy cerca
de máscaras que impedían llorar.
¿Qué sufrían padre y madre ahí?
La rabia de la razón no cuida
los ojos que no ven,
el sudor de la memoria que moja.

El emperrado corazón amora

Juan Gelman

jueves, 27 de diciembre de 2018

Un poema de Antonio Gamoneda




Sé que el único canto,
el único digno de los cantos antiguos,
la única poesía,
es la que calla y aún ama este mundo,
esta soledad que enloquece y despoja.

Sublevación inmóvil
Antonio Gamoneda


miércoles, 26 de diciembre de 2018

Un triste final: María Antonia Ortega

























UN TRISTE FINAL
Pudo el amor volarme la cabeza, o hacerme perder el sur.
Temo alguna desgracia personal: tu cabeza también caerá, como la mía, y tu olvido será para mí un sueño profundo. Al fin hemos llegado, como si una paloma blanca acabase de nevar sus plumas. Se espantan mis palabras.
La viña de oro
María Antonia Ortega





martes, 25 de diciembre de 2018

Apuntes de fe: Laura Yasan

























apuntes de fe
creo en lo que se mueve detrás de la aspereza
en la instancia agotada de una promesa rota
creo en la inmediatez
creo en las despedidas
en los cuerpos vencidos por el peso de la parte que falta
creo en la vanidad
creo en lo efímero
en la trinchera que construye la noche con las piedras del día
creo en los pactos del azar
en la brutalidad de los sentidos
en esa dentellada que sufren los cimientos cada nueva estación
yo pego inútilmente la espalda a la pared
vivo en esa cornisa
tarde o temprano me romperé los dientes sin el menor estilo
sé predecir esa obviedad
creo en la conveniencia de recapitular
en la esforzada dignidad que me asiste
en los favores del instinto
más que en ninguna cosa.
 Laura Yasan


lunes, 24 de diciembre de 2018

Ese libro no se toca: Daniel Noya




Ese libro no se toca
-te advertí-
como de una especie de maldición bíblica.


       Y, al poco rato,
así de atractivas son las prohibiciones paternas,
suavemente te acercaste
con una sonrisa inocente,
digna descendiente de Eva,
para ofrecerme el libro prohibido.


       ¿Me lo lees? –dijiste-.


       Y aquí estamos padre e hija
confortablemente sentados,
al calor de esta tarde que así nos une,
juntos en el único paraíso.

                                         De: Luces de gálibo

                                                     Daniel Noya


domingo, 23 de diciembre de 2018

Fiesta: Alejandra Pizarnik























FIESTA

He desplegado mi orfandad
sobre la mesa, como un mapa.
Dibujé mi itinerario
hacia mi lugar al viento.
Los que llegan no me encuentran.
Los que espero no existen.

Y he bebido licores furiosos
para transmutar los rostros
en un ángel, en vasos vacíos.

Alejandra Pizarnik