“que viven de un segundo de amor entre el reloj de nieve y el mar sin rostro... (Jacinto Santos)
“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”
(ALDO PELLEGRINI)
viernes, 14 de abril de 2017
jueves, 13 de abril de 2017
Recital poético-musical La Adrada 2016-17
INVOCACIÓN
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.
Por si vinieran tiempos de silencio.
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.
Por si vinieran tiempos de silencio.
Raquel
Lanseros
miércoles, 12 de abril de 2017
Papeles: José Emilio Pacheco
Papeles
No actué mal
Mi papel de bufón didáctico.
Al menos no aburrí a la concurrencia
Y obtuve algunos aplausos.
Con el pago podré escribir.
Lo difícil
Será mirarme al espejo.
(José
Emilio Pacheco)
martes, 11 de abril de 2017
Poética: Juan Gustavo Cobo Borda
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| Alexander Calder |
Poética
¿Cómo escribir ahora poesía,
por qué no callarnos definitivamente
y dedicarnos a cosas mucho más útiles?
¿Para qué aumentar las dudas,
revivir antiguos conflictos,
imprevistas ternuras;
ese poco de ruido
añadido a un mundo
que lo sobrepasa y anula?
¿Se aclara algo con semejante ovillo?
Nadie la necesita.
Residuo de viejas glorias,
¿a quién acompaña, qué herida cura?
(Juan Gustavo
Cobo Borda)
lunes, 10 de abril de 2017
Dialéctica del poema: Jorge Riechmann
Dialéctica del poema
El poeta queda por detrás
de su poesía.
Para cubrir el hueco
proponemos hipótesis:
voz colectiva, don divino,
inconsciente.
Pero dar forma a un verso
es darse forma a sí mismo.
La poesía no es mejor que
el poeta que la escribe.
Cuaderno de Berlín
Jorge Riechmann
domingo, 9 de abril de 2017
Que los ruidos te perforen los dientes: Oliverio Girondo
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
Oliverio Girondo
sábado, 8 de abril de 2017
Dame el amor: Daniel Noya
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| En preparación |
(4)
Dame el amor
que
no tengo,
la
claridad
que
no poseo,
el
latido de una dulce lengua,
el
desnudo
de
un charco,
la
canción de un deseo,
un
cuerpo sin estrías,
dame
como a Rimbaud
la Belleza
sobre
mis rodillas
y
la primavera
colándose
en mi habitación
sin
ventanas
y
dame la felicidad
de
un nuevo abecedario.
La
doble rendija
Daniel Noya
viernes, 7 de abril de 2017
jueves, 6 de abril de 2017
Rincón de Haikus: Mario Benedetti
sé que el abismo
tiene su seducción
yo ni me acerco
si cae un rayo
los valientes se abrazan
a los cobardes
un pesimista
es sólo un optimista
bien informado
no hay alegría
más alegre que el prólogo
de la alegría
Rincón de Haikus
Mario Benedetti
miércoles, 5 de abril de 2017
Término: David González
TÉRMINO
busco la palabra
feminicidio
en el diccionario
de la real academia
de españa
y no la encuentro:
está,
como muchas mujeres
de ciudad Juárez,
desaparecida:
Poemas por Ciudad Juárez
David González
martes, 4 de abril de 2017
Lo demás son historias: Karmelo C. Iribarren
LO DEMÁS
SON HISTORIAS
Para los Legorburu Arzamendi
Mi mujer y
mi hija,
estas
paredes y estos libros,
un puñado
de amigos
que me
quieren
- y a los
que quiero de verdad-,
las olas
del Cantábrico
en
septiembre,
tres bares,
cuatro
con el
garito de la playa.
Aunque sé
que me dejo
algunas
cosas, puedo decir
que, de ser
algo, ésa es mi patria.
Lo demás
son historias.
Pequeños
incidentes. Antología poética
Karmelo C. Iribarren
lunes, 3 de abril de 2017
Desnudez de la verdad: Paul Éluard
DESNUDEZ DE LA VERDAD
Lo sé bien
La desesperación no tiene alas,
El amor tampoco,
Ni rostro,
No hablan,
No me muevo,
No les miro,
No les hablo,
Pero estoy más vivo que mi amor y mi desesperación.
Capital del dolor
Paul Éluard
domingo, 2 de abril de 2017
La ternura del nómada: Tomás Salvador González
Exposición
MUSAC
Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y
León
Constelaciones. Poesía experimental en
España (1963-2016)
SALAS 4 Y 5
- 21 de enero, 2017 - 4 de junio, 2017
Avenida de los Reyes Leoneses, 24 ·
24008 León
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| La ternura del nómada. Tomás Salvador González |
sábado, 1 de abril de 2017
In ictu oculi: Daniel Noya
(3)
IN ICTU OCULI
En un abrir y cerrar de ojos
se
fue mi vida.
Se
evaporó
el
tiempo entre mis manos.
Abrí
horizontes
que
ahora se cierran.
Todo
fue un suspiro,
polvo
y
desmemoria.
Todo
fue un sueño, una nube pasajera,
el
sarpullido
de
una frase
en
una tarde de sol.
En
un abrir y cerrar de ojos
se
coló el silencio
del
crepúsculo.
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| En preparación |
viernes, 31 de marzo de 2017
Despedida
DESPEDIDA
(A mis alumnos de Barco de Ávila)
Yo miraba la nieve,
miraba
la nieve hasta volverme blanco.
Miraba
la luz,
el
color del cielo
que
día a día inventaban los pájaros
a
través de vuestros ojos.
Algunas
veces comprendía
que
más allá de la ventana
estaba
el mundo
y
os quería también desde la distancia,
calladamente,
como
el sueño de un mar sin nudos
en
el espejo de vuestra felicidad.
No
poder decíroslo todo.
No
poder deciros siquiera que la vida
tiene
otra lógica,
aún
más amarga,
deciros
adiós
tranquilamente,
ausentarme
tal vez como un árbol a mediodía
para
encontrarnos otra vez,
riéndonos,
juntos
en la nieve, por fin.
De: Cuatro raíces Daniel Noya
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