“que viven de un segundo de amor entre el reloj de nieve y el mar sin rostro... (Jacinto Santos)
“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”
(ALDO PELLEGRINI)
jueves, 27 de noviembre de 2025
miércoles, 26 de noviembre de 2025
martes, 25 de noviembre de 2025
lunes, 24 de noviembre de 2025
domingo, 23 de noviembre de 2025
sábado, 22 de noviembre de 2025
viernes, 21 de noviembre de 2025
jueves, 20 de noviembre de 2025
sábado, 8 de noviembre de 2025
Casi a ciegas: Daniel Noya
“El amor devora los ojos que ven”
(Edmond Jabès)
Casi a ciegas
siento un escalofrío, una penumbra
de invierno.
Por eso parpadeo.
Para que me sane torpemente una esperanza.
Para encontrar entre tanta oscuridad una
veta de luz.
Y por eso escribo.
Para sentir un débil relampagueo de claridad en
mis ojos,
para salvarme del abismo.
Escribo para volver a ver.
Para curarme de algunas despedidas.
Escribo devanándome a ciegas para no ser otra
vez ceniza.
Escribo porque siento que estoy desvaneciéndome.
Presiento
que en soledad estoy
ensombreciéndome en este caótico instante,
en esta sonora ausencia.
Y siento que casi a ciegas
quiero ser al menos un corazón palpitante
latiendo
en la noche insomne.
De: Sin señal
Daniel Noya
jueves, 23 de octubre de 2025
En la desolada tierra: Daniel Noya
“Las palabras son nómadas y los malos poemas las
vuelven sedentarias”
(Ida Vitale)
En la desolada tierra mi soledad
oscurecía.
Tenía que escribir.
Ése había sido mi mundo.
Eso me dijeron tus ojos.
En la gravedad de mi último corazón
tu ausencia
me acercaba a la noche.
Que no se eclipse tu voz.
Tenía que escribir.
Y en el frío vaivén de mis recuerdos
sólo la tibieza de tu mirada
me salvaba.
Daniel Noya
jueves, 16 de octubre de 2025
La amapola roja: Louise Glück
LA
AMAPOLA ROJA
Lo mejor es
no tener
una mente. Emociones,
oh, de eso sí que tengo; me
dominan. Tengo
un señor en el cielo
que se llama sol, y me abro
para él, mostrándole
el fuego de mi corazón, un fuego
parecido a su presencia.
¿Qué será esa gloria
sino un corazón? Oh, hermanos y
hermanas,
¿fuisteis como yo, hace mucho tiempo,
antes de que fuerais humanos? ¿Acaso
os permitisteis
abriros alguna vez, vosotros que
nunca
os volveréis a abrir? Porque en
verdad
ahora hablo
como lo hacéis vosotros. Hablo
porque estoy destrozada.
De: El iris silvestre
Louise Glück
miércoles, 1 de octubre de 2025
jueves, 14 de agosto de 2025
Un fragmento de Chantal Maillard
Cuenta
Pascal Quignard que una vez Primo Levi le gritó a Celan: “¡Escribir no es
cifrar un mensaje y tirar la llave a un matorral! Escribir es ante todo
transmitir” A su juicio, Levi estaba equivocado. Escribir no es transmitir, es
llamar, corrigió. Tirar la llave es llamar. Llamar en el vacío a una mano que
tantea y que tal vez, con suerte, se la encuentre. El sello forma parte del
poema: es su manera de indicarnos que la lengua llama.
De: La
voz que acude
Chantal
Maillard
domingo, 10 de agosto de 2025
A pesar de la brevedad de la vida: Daniel Noya
A pesar de la brevedad de la vida
hay un ardor,
una herida mal curada,
un débil resplandor, un pálpito,
un síntoma.
Aún late un acorde feliz en el corazón
de una mariposa muerta.
Aún se dibuja a lo lejos un péndulo de plenitud
en unas estrellas fugaces.
Todavía hay
un rastro de luz en la lástima.
Todavía hay
una ráfaga de color en unas flores apagadas.
A pesar de la brevedad de la vida
aún hay una caligrafía azul para el amor
en el cielo,
un silencio en los álamos
al anochecer.
A pesar de la brevedad de la vida
todavía se oye el sollozo
de un relámpago
que ilumina la belleza de la tierra.
De: Sin señal
Daniel Noya
lunes, 19 de mayo de 2025
En la espera: Daniel Noya

En la espera se encierra
un secreto.
Yo vivía en la más
lejana oscuridad.
Desconocía entonces el atributo
de lo que estremece.
Pero hablaba desde el
idioma más íntimo de mis poros.
Había leído que para
Anna Karenina todo a su alrededor
era fealdad
y que a Pavese le
encantaban las cerezas.
Había visto cómo
termina una historia de amor en Mali.
Por eso me parpadeaba en el corazón
una pálida pena.
Por eso
aprendía a gozar
del sabor de un
melocotón en la boca.
De: Sin señal
Daniel Noya




