“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

lunes, 3 de diciembre de 2018

Cáscaras II: Claudio Rodríguez



























CÁSCARAS

II

Entre la empresa, el empresario, entre
prosperidad y goce,
entre un error prometedor y otra
ciencia a destiempo,
con el duro consuelo
de la palabra, que termina en burla
o en provecho o defensa,
o en viento
enerizo, o en pura
mutilación, no en canto;
entre gente que sólo
es muchedumbre, no
pueblo, ¿dónde
la oportunidad del amor,
de la contemplación libre o, al menos,
de la honda tristeza, del dolor verdadero?
La cáscara y la máscara,
los cuarteles, los foros y los claustros,
diplomas y patentes, halos, galas,
las más burdas mentiras:
la de la libertad, mientras se dobla
la vigilancia,
¿han de dar vida a tanta
juventud macerada, tanta fe corrompida?

Pero tú quema, quema
todas las cartas, todos los retratos,
los pajares del tiempo, la avena de la infancia.
El más seco terreno
es el de la renuncia. Quién pudiera
modelar con la lluvia esta de junio
un rostro, dices. Calla
y persevera, aunque
ese rostro sea lluvia,
muerde la dura cáscara,
muerde aunque nunca llegues
hasta la celda donde cuaja el fruto.


Alianza y condena
Claudio Rodríguez

domingo, 2 de diciembre de 2018

Dejadme: Daniel Noya




DEJADME

Dejadme entre la niebla,
roto y desvalido como una madeja de nubes,
atado a la lumbre de tu voz,
vencido por la lluvia de este invierno sin huella,
recorriendo la luz de mis lejanos crepúsculos,
dejadme
solo,
adormecido entre mis poemas,
abrazando la tierra con el arado de mis últimas palabras,
entre estas gotas de luz,
amando el olvido, saboreando la ternura del amor,
dejad que se agolpe mi sangre
al escuchar los gemidos del viento,
dejadme perdido en la oscuridad de la noche, con el corazón
en la ausencia, tatuándome los pedazos de la brisa
en la piel de mis reflejos,
escuchando el dolor de los naufragios,
la sed de las bocas,
los arañazos de la humedad en los cuerpos desvalidos,
dejadme a los pies de las tormentas, atravesando las rendijas
de las desdichas,
creciendo en los labios, respirando en la oscuridad de las celdas,
en las ranuras
de los relámpagos, 
dejadme
entre la escarcha de las plegarias
y la oscuridad de todos mis recuerdos.


De: No todos los días alcanzan la belleza
Daniel Noya

sábado, 1 de diciembre de 2018

Yo digo adentro mío: Jorge Boccanera








































Yo digo adentro mío

adentro hay una boca recibiendo la lluvia
y una mano queriendo penetrar en los trenes
adentro está mi infancia con su mañana blanca
mi pueblo allí colgando de la lengua del día
adentro está tu frente pero nunca los lunes
porque adentro me sobran el reloj y los diarios
adentro está lo bueno lo malo lo que queda
mi corazón adentro un pájaro sin rostro
adentro tengo al viento derramado en tus hombros
es decir este aroma de ausencias y de gritos
adentro estoy yo mismo golpeando para afuera
y hay una almohada tibia donde apoyo tu nombre
adentro está el otoño el café el intestino
las rótulas tus ojos el parque que olvidaste
adentro están doliendo tu septiembre y mis pasos
y hay una piel llorando
ahora adentro mío se oxida una ternura
yo digo adentro mío en esta tarde de otros.


Jorge Boccanera