LOS SAUCES
No
me tienes que dar por que te quiera,
que
así me vienes, sien contra sien, memoria
anegada
no de las cosas, sino de sus nombres,
curso
vivo, raudal desde tu manantío
ribera
arriba, entre los verdes sauces.
Voy
a mudarme el corazón de sitio. Regresaré al silencio
y
en estado de gracia me quedaré a tu orilla
por
si puedo sentirte en las frases del agua.
De: De
pérdidas y adioses
María Victoria
Atencia

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