“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

miércoles, 4 de marzo de 2026

Cedo mi palabra: Daniel Noya




"para seguir el perfume de la mandarina"

(Mahmud Darwish)


Cedo mi palabra

al polvo,

al murmullo de las nubes que no descansan,

a un paisaje desdibujado

donde cierro los ojos.


Cedo mi palabra

a la tristeza, al frío del otoño,

a las tormentas fugaces de la belleza,

a la proximidad de tus caricias, 

al estremecimiento.


Cedo mi palabra a la soledad,

a la esperanza, a la corriente de un río,

al aturdimiento.


Cedo mi palabra al silencio

y nombro el desencanto etéreo

y sombrío

de lo efímero.


Cedo mi palabra a la rima huérfana

de tu corazón,

al sabor de las naranjas,

al preludio de la primavera,

a lo imposible,

a lo profundo,

a los recuerdos de los últimos pétalos dulces del ayer

y a los caminos lejanos

que me llevaron de regreso a la infancia.


De: Sin señal

Daniel Noya 



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