“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

sábado, 8 de noviembre de 2025

Casi a ciegas: Daniel Noya

 













“El amor devora los ojos que ven”

(Edmond Jabès)

 

Casi a ciegas

siento un escalofrío, una penumbra

de invierno.

 

Por eso parpadeo.

 

Para que me sane torpemente una esperanza.

Para encontrar entre tanta oscuridad una veta de luz. 

 

Y por eso escribo.

 

Para sentir un débil relampagueo de claridad en mis ojos,

para salvarme del abismo.

 

Escribo para volver a ver.

Para curarme de algunas despedidas.

 

Escribo devanándome a ciegas para no ser otra vez ceniza.

 

Escribo porque siento que estoy desvaneciéndome.

 

Presiento 

que en soledad estoy

ensombreciéndome en este caótico instante,

en esta sonora ausencia.

 

Y siento que casi a ciegas 

quiero ser al menos un corazón palpitante

latiendo

en la noche insomne.

 


De: Sin señal

 

Daniel Noya

 

 


jueves, 23 de octubre de 2025

En la desolada tierra: Daniel Noya


 

“Las palabras son nómadas y los malos poemas las vuelven sedentarias”

(Ida Vitale)

 

 

En la desolada tierra mi soledad

oscurecía.

 

Tenía que escribir.

 

Ése había sido mi mundo.

 

Eso me dijeron tus ojos.

 

En la gravedad de mi último corazón

tu ausencia

me acercaba a la noche.

 

Que no se eclipse tu voz.

 

Tenía que escribir.

 

Y en el frío vaivén de mis recuerdos

sólo la tibieza de tu mirada

me salvaba.

 

De: No hay señal

Daniel Noya

jueves, 16 de octubre de 2025

La amapola roja: Louise Glück

 


LA AMAPOLA ROJA

 

Lo mejor es

no tener

una mente. Emociones,

oh, de eso sí que tengo; me

dominan. Tengo

un señor en el cielo

que se llama sol, y me abro

para él, mostrándole

el fuego de mi corazón, un fuego

parecido a su presencia.

¿Qué será esa gloria

sino un corazón? Oh, hermanos y hermanas,

¿fuisteis como yo, hace mucho tiempo,

antes de que fuerais humanos? ¿Acaso

os permitisteis

abriros alguna vez, vosotros que nunca

os volveréis a abrir? Porque en verdad

ahora hablo

como lo hacéis vosotros. Hablo

porque estoy destrozada.

 

De: El iris silvestre

 

Louise Glück