“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

martes, 27 de noviembre de 2018

La chica de mis sueños




La chica de mis sueños


La mujer que acaricia la fantasía de mi dulzura

es una penumbra sin esperanza

              - como deshojar 

               en soledad un sueño imposible o besar el aliento de la niebla- 


la mujer de piernas enlazadas como el aleteo de un gorrión     

y la sonrisa adornando el fuego de sus cabellos
           

al igual que una Dafne en sombras

me ha herido con una flecha de poesía en esta tarde de invierno


la mujer con la claridad de sus alas abiertas al temblor de mi corazón

es una luz sin grietas

que no chirría


es un olor de lluvia que trajera una brisa 

de hierba recién cortada


es una centelleante visión que se agarra a mis ojos


lírica en penumbra


amor que rasga los atardeceres grises


es la respiración de las hojas después de la tormenta


la mujer que acaricia 

el temblor

y la ondulación de mi piel 

ha sido por un instante los párpados callados de esta poesía.


Daniel Noya

De: No todos los días alcanzan la belleza

lunes, 26 de noviembre de 2018

Un poema de Eloísa Otero




VI

Te pienso al escribir, en cada frase,
sin ritos literarios.
Es estúpido cómo quiero saberlo todo.
Más estúpido aún lo que me gustaría
saber de todo, desde el principio hasta el final,
sin estar en todo.

Quien sabe algo de alguien,
(algo para alguien),
es
        informativamente
        sígnicamente
        evidentemente
        envidiablemente

alguien para alguien.

Sólo sé lo que al final ha quedado
(la información que resta,
que resté
de lo que fue)
Cercanía de errores que siempre me siento
tentada a corregir.
Sigo sin saber, a fin de cuentas, quién es alguien para alguien.

Calamita (piedra imán)
Eloísa Otero

domingo, 25 de noviembre de 2018

Por qué mi carne no te quiere verbo: Ana Rossetti






POR QUÉ MI CARNE NO TE QUIERE VERBO,
por qué no te conjuga, por qué no te reparte,
por qué desde las tapias no saltan buganvillas
con tus significados
y en miradas de azogue no reverbera el sol
dando de ti noticia,
ni se destapan cajas con tu música
y su claro propósito,
y ningún diccionario ajeno te interpreta.
Por qué, por qué, Amor mío,
eres mapa ilegible,
flecha desorientada,
regalo ensimismado en su intacto envoltorio,
palabra indivisible que nace y muere en mí.

Punto umbrío
Ana Rossetti