“La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.”

(ALDO PELLEGRINI)

lunes, 4 de marzo de 2019

El pasado es el presente: Marianne Moore




EL PASADO ES EL PRESENTE

Si la acción externa es estéril
y la rima está anticuada,
volveré a ti,
Habacuc, como cuando en clase de Biblia
el profesor hablaba del verso sin rima.
Dijo- y creo que repito sus palabras exactas-:
“La poesía hebrea es prosa
con una especie de conciencia exaltada”. El éxtasis proporciona
el tema y la conveniencia determina la forma.

Marianne Moore


domingo, 3 de marzo de 2019

Lápida: Alfonsina Storni




Lápida

Todo acabado está.
La buena ilusión mía
su jugo ya no da.
Mi empeño no porfía,
mi ensueño ya no labra,
mi anhelo ya no insiste;
me queda la palabra,
y hasta ella se resiste.

Antología mayor

Alfonsina Storni

sábado, 2 de marzo de 2019

Las palabras de la poesía: Daniel Noya




LAS PALABRAS DE LA POESÍA

Hay palabras que juegan al escondite.
Son las palabras de la poesía.
Están en todas partes.
Palabras tristes, nombres que aparecen de repente
entre la niebla.
Humanas palabras que arropan como sábanas
en un frío amanecer.
Hay palabras dulces, distantes, atmósferas de aliento
quebrándonos
la piel.
Hay palabras mediodía, sin oxidar,
altas como las nubes,
imposibles como la lejanía de los mares,
cercanas como el amor.
Palabras mudas, de ausencia, sin ojeras,
palabras del azar
desnudándonos por dentro.
Hay palabras que nombran las penumbras,
que acompañan a la música y esparcen los silencios,
palabras ignoradas
que una vez fueron hermosas,
idiomas olvidados como la lluvia cuando se refugia en la tierra,
entre paréntesis,
adornadas de interrogaciones calladas,
sabias,
exóticas,
terrenales,
con lirismo, llenas de temblores, distraídas,
con olor de besos y de esperanza,
palabras con la dulzura de los otoños
y las despedidas,
palabras de la memoria para recordar el amor de nuestros padres,
brillantes como hogueras en la noche,
palabras escritas a mano,
recitadas desde la piedra,
aleteantes como pájaros,
dañinas como escorpiones,
sucias como el barro.
Están en todas partes.
Son las palabras de la poesía.
Llegan con heridas, están silenciosamente en el aire
y desaparecen con la última brisa
y el olvido de los hombres.

De: No todos los días alcanzan la belleza


Daniel Noya